"Jesucristo García - Acoustic" de El Niño de la Hipoteca, esa oda a la mediocridad disfrazada de originalidad acústica. Es como si alguien decidiera celebrar a base de guitarreo plano y letras que pretenden ser poéticas pero logran ser más predecibles que un disco de Coldplay. Vaya, que al menos Los Planetas, en sus divagaciones existenciales, logran sonar honestos en su desdén. Este intento de folk urbano es una mezcla sosa de Serrat y Sabina, pero sin la chispa de ninguno de los dos. La canción parece llamarse igual simplemente para que te acuerdes de Extremoduro, y honestamente, hasta su versión más floja tiene más garra. Es como si en un intento desesperado de emular a esos grandes de antaño, El Niño de la Hipoteca lograra solo un cover desafinado del tedio. Hete aquí, la generación Spotify completa: consumo rápido, superficial y olvidable.