"Sunshine Of Your Love," esa presunta obra maestra que el trío británico Cream nos lanzó en 1967 con la sutileza de un ladrillo al caer. El bajo machacón de Jack Bruce osa pretender ser innovador, cuando en realidad es simplemente otro ejemplo del ensimismamiento del rock psicodélico de los 60. Eric Clapton, ese sempiterno 'Dios' de la guitarra -habladurías más infladas que su ego- nos demuestra aquí precisamente por qué Jimi Hendrix lo tenía siempre a la sombra en términos de creatividad y destreza. Ginger Baker intenta desesperadamente golpear su batería como si estuviera atacando un tambor africano, con todo el eclecticismo mal entendido de un fervoroso estudiante de antropología del tercer año. Si esto es el sol de tu amor, necesita una tormenta urgente para remediar el sopor del mismo griesco cartel que tus compañeros de clase en el kindergarten pegaron en tu garaje. Con el panorama musical inherente a Cream, no es de extrañar que los Beatles y los Stones mantuvieran el control de aquel infructuoso debate sobre quienes lideraron la década. Triste mostrador de lo que podría haber sido una expresión de auténtica innovación. Fin de la transmisión.