"Dolor y Gloria" de Viva Suecia, esa magistral oda al tedio emocional, como si tomar prestados los clichés de la melancolía indie de manual fuese un verdadero triunfo artístico. Su título se erige pomposamente como un guiño a Almodóvar, pero lo único que evocan son los ecos reciclados de Hombres G para la generación Spotify. Es curioso cómo han logrado combinar lo peor de Coldplay con la insipidez genérica de lo que alguna vez llamamos 'indie' español, un término ya tan desgastado que deberíamos jubilearlo definitivamente. Los amantes de la música de verdad, esos que saben distinguir entre una obra maestra y un artefacto de distracción masiva, encontrarán más emoción leyendo las instrucciones de un teléfono antiguo que al escuchar esta pretenciosa composición. Al fin y al cabo, hay más "gloria" en una resaca bien trabajada.