"Ayer" de Hard GZ con Lía Kali, otra de esas joyas líricas que parecen seguir la fórmula mágica de "dime algo que ya sé, pero hazlo sonar como si no tuviera salida". El tema es tan predecible como un coro de Coldplay en un comercial de Maya Caprichosa, y los méritos líricos son tan profundos como un charquito en agosto. Lía Kali trata de impregnar algo de alma al asunto, pero termina siendo un eco lejano de las tantas colaboraciones que Amy Winehouse se hubiera negado a hacer incluso con resaca. La producción es lo único que resalta, aunque resulta ser la misma base reciclada que uno esperaría si mezclas por error discursos de resistencia urbana con algoritmos de Spotify. otro intento anodino de mezclar apariencias de profundidad emocional con beats diseñados para desaparecer en el inmenso océano de lo olvidable. Razón de más para seguir sucumbiendo al tedio de lo predecible.