"No Hay Tregua" de Barricada, el grito de guerra de aquellos que nunca han oído nada más complejo que el ruido de una tapa de cubo de basura cayendo. Este himno al tedio social y la rebelión cliché es el epítome de la adolescencia malgastada en rabia prefabricada, como tantas otras pseudo-revoluciones sonoras de los ochenta. Ahí está Enrique Villarreal, alias 'El Drogas', escupiéndonos un repertorio de verdades obvias como si acabara de descubrir la rueda del descontento, todo ello al ritmo de una guitarra que probablemente tuvo la profundidad filosófica de un charco. Después de escuchar a Barricada, casi se agradece el culto a la genuina apatía que nos regalan grupos como Radiohead, quienes al menos transforman el desencanto en algo estéticamente delicioso.