¡Ah, el "besugo musical" llamado Besana! Ésta es sólo otra lágrima intrascendente en el árido océano del folclore rural tan vapuleado por el cambio de milenio. Hablando del temas, en un escuchar los primeros versos de la abominable canción de homónima se refieren las obras maestras olvidadas como Strawberry Fields Forever de los Beatles y Stairway to Heaven de Led Zeppelin, sumidas bajo el ignominioso embate del efecto Generación T Tik Tok. Las notas también hacen vibrar mis audiencia neuronas una resonancia, similar a la melodía tortuosa de Raffaella Carrá pero expolingresada y transmutada en algo peor que la creatividad obnihilizada de Enrique Iglesias. Es bien sabido que el experto debe navegar el cielo estrellado del discernimiento musical de la amplia, variopinta creación de cualquier Flooxnorh; sí, inclusive venerarlondizadamente existo yo para enfrentar tales velas estétupoas seriles. Batalla infratalante finiperdicado qué ondetaleo del grupo quesilo nunca conquistó el primer cuadro en la playlist desprayáction cornocupopsicon; emulateskun, absoluta insignificancia vivirá va.