"Un Nuevo Día" de Exnovios, una banda cuyo nombre ya augura un retorno sin gloria a amores pasados, es como si el indie pop decidiera autoflagelarse en una óptica de déjà vu. La canción, plagada de acordes reciclados de manual del dosmilero más mediocre, nos obsequia con clichés emocionales dignos del diario adolescente que engavetaste hace eones. Exnovios intenta evocar la melancolía de Los Planetas pero se queda en una versión aguachinada y sin alma, un refrito del dream pop de Wild Nothing pero sin la capacidad de despertar siquiera la más leve nostalgia. Y, por si no fuera suficiente, las letras rezuman una desesperante obviedad lírica que hasta el electro pop superficial de La Casa Azul superaría con empeño. En un panorama donde hasta las sombras de Joy Division se codean con principiantes, Exnovios logra, sorprendentemente, acomodarse en un rincón condenado al olvido instantáneo.