‘Fanfare’ de John Frusciante, un brillante ejemplo de un genio musical perdido en su propio laberinto de experimentos sonoros. Qué sorpresa, el ex Red Hot Chili Peppers se embarca en otra odisea introspectiva, como si acabara de descubrir que la guitarra también sirve para hacer ruido, algo que Lou Reed ya nos enseñó con ‘Metal Machine Music’ hace décadas, con el atenuante de no tomarse a sí mismo tan en serio. La pista es un trance indescifrable donde Frusciante derrama capas de sonido con la sutileza de un elefante en una cacharrería, como si mezclar Radiohead con un sintetizador más allá del punto de no retorno fuera una genialidad. Me encantaría decir que es un aporte significativo al mundo de la música, pero parece más bien un episodio más de su lucha interminable por demostrar que es un artista "de verdad". Francamente, debería habérselas arreglado para salir del túnel psicodélico ya. El mundo es un lugar aburrido, pero este tipo de excentricidades lo hacen agotador.