"Keta Zetak" de Kau Kori Kura, un nombre que suena como si lo hubiesen sacado del generador automático de bandas hipsters más pretenciosas. Esta "obra maestra" musical es, disparatadamente, la penúltima tentativa desesperada de autenticidad mal definida. Pretenden innovar pero suenan como un refrito mal improvisado de aquellos grupos vascos de los 80, queriendo ser Hertzainak pero quedándose en su sombra. Las letras parecen escritas con un monosílabo en una mano y un Diccionario de Rimas Baratas en la otra; brillan por su ausencia de novedad. Musicalmente, parecen seguir la estela de un indie saura que ya pasó de moda cuando Arcade Fire dejó de tener gracia allá por 2013. Keta Zetak es tan revolucionaria como el nuevo sabor de una gaseosa sin gas.