"Canción de Muerte del Pez Dorado" de Triángulo de Amor Bizarro, un tema que claramente muestra cómo puede sumergirse la calidad en las profundidades más abisales del pop independiente. Este grupo sigue el deplorable ejemplo trazado por otras (¿casi existentes?) bandas como Los Planetas, recordando al masoquismo sonoro en pleno apogeo pasado y aun así persistente en inyectarnos unos decibelios delirantemente pretenciosos. Su estirpe ruidista, si es que acaso intentaban emular a Sonic Youth e incluso en los más bajos intentos a The Jesus And Mary Chain, resulta en una consolidación musical que bien podría comprender solamente otro pez dorado moribundo. Los acordes de su sufrida melodía claman a la par en resonancias añorantes con aquellas voces como LJ The Donald, dejándonos en ascuas, completamente abrumados y abolidos en desvarío inminente tras cada nota.