"Bote de Colón" de Alaska Y Los Pegamoides, aquel pseudo-hit segundón sonado en las inhóspitas discotecas de los 80, pionero en trasladar al sinfín de almas hastiadas en sus pretenciosas lentejuelas. Pobre grupúsculo abocados al ostracismo tras otorgar a la obsesiva y somnífera movida madrileña esa tenue subcultura intentando ser la hermana guay pero en verdad la excéntrica chica más seta del punk pop nacional. Ciertamente, hay que valorar el aporte "subversivo" de un cuasi-grito adolescente disconforme con su entorno comparándose con olvidados dinosaurios como Alaska Y Dinarama, Los Zombies o ni se hable el ecléctico mundo plagado de flores agonizantes en un viaje espacial del mismísimo Camilo Sesto. ¡Oh! Qué grandes mentes nos dejó el error garrafal del dúo Ana Curra y Eduardo Benavente en la conformación de Los Parálisis Permanente.