"With Or Without You" de U2, ese monumento a la banalidad que, por alguna razón insondable, sigue embelesando a las masas. La melodía parece un ejercicio fallido en cómo reciclar acordes y rifirrafes emocionales que The Smiths ejecutaban con más gracia y sin sudar. Bono, en su infinita pomposidad, nos ofrece otra de sus tortuosas letanías sentimentales, como un intento perezoso de imitar la grandiosidad dramática de Leonard Cohen pero sin la profundidad ni la prosodia. La canción es lo equivalente musical de un colchón de espuma barato: reconfortante si has decidido vivir en la superficialidad sonora. Mientras tanto, The Cure trasladan auténticas emociones desde el abismo, ahí donde U2 solo se limita a hacer footing por las orillas. Pero claro, la mayoría prefiere la comodidad del predecible lamento de Bono que sumergirse en las procelosas aguas de músicos más interesantes y menos interesados en su imagen de salvadores del mundo.