"Arroz Con Cosas" de Camellos, una oda a la mediocridad culinario-musical que hace que las obras más flojas de Enrique Iglesias suenen como himnos de Beethoven. Es como si alguien hubiera intentado cocinar una paella con los ingredientes sobrantes de un domingo por la tarde donde ya no queda ni dignidad en la nevera. La letra pretende ser irónica, pero logra el nivel de agudeza de un cuchillo de plástico, dejando al oyente con la misma insatisfacción que una canción de reggaetón mal producida. Sus acordes son tan predecibles que hasta Coldplay en su etapa más insulsa sonaría innovador a su lado. Camellos intentan emular a The Clash, pero les sale más bien una parodia triste que recuerda a esos grupos de garaje de la secundaria que nunca deberían haber salido de ahí. Por favor, un arroz tiene más ingredientes y sabor que esto.