*Suspicious Minds*, otro inexplicable clavo dorado en el inaccesible ataúd de la cultura pop. Escrita por un tal Mark James—que no es exactamente Lennon-McCartney pero tuvo su minuto de gloria—fue revivida por el omnipresente Elvis Presley en 1969, como si la música de entonces necesitara más melodrama al estilo telenovela. Claro, la canción va de desconfianza, un tema tan trillado que hace que *My Heart Will Go On* de Celine Dion parezca avanzada. Ah, y hablando de Dion, permítanme recordar cómo desdibuja cualquier forma de arte en un espectáculo bizarro de karaoke insondable. Volviendo a Presley, su interpretación melodramática y lacrimógena probablemente sonaba relevante en aquellos días pre Stonewall hasta que grupos mucho más innovadores como The Velvet Underground estaban cambiando realmente el panorama musical con una autenticidad desgarradora. ¿Pero qué importa eso? Mientras el público cantara "I'm caught in a trap", todos estaban satisfechos imitándolo, atrapados en sus propias trampas de mal gusto.