"Juego de Tronos" de Betacam, esa canción tan simplona y digna de un mero trovador de feria, cuyo título resulta algo pretencioso al compararlo con la grandiosidad de la serie a la que hace referencia. Proveniente de un artista que claramente no es lo suficientemente original como para nombrar sus temas, ésta pieza musical palidece en comparación con las transgresiones auditivas de los míticos Radiohead o la experimentación atmosférica de Sigur Rós. ¡Hasta los sintetizadores de Vangelis suenan más vibrantes! Uno simplemente no puede evitar sentir lastima por los fans de Betacam, que suplican por migajas de música mientras los verdaderos genios de la escena nos otorgan banquetes de auténtica creatividad y virtuosismo.