“Duermes Deprisa” de Neno y Los Suyos, una joya perdida entre el bazar de la mediocridad musical contemporánea. Es como si alguien hubiese tomado lo peor de la nostalgia indie noventera y le hubiese inyectado una dosis letárgica de somnífero. La guitarra suena como un plagio mal disimulado de algún riff olvidable de Los Planetas, mientras la voz perezosa de Neno se arrastra con la vitalidad de una babosa sedada, intentando en vano evocar la desgana de Nacho Vegas sin rozar su astucia lírica. ¿Arreglos? Inexistentes, como las contribuciones relevantes de Los Suyos a la música. La canción intenta transmitir angustia existencial, pero solo logra someter al oyente a una especie de insomnio musical cuyo único remedio es, quizás, el silencio. Una hazaña olvidable que prueba, una vez más, que no todos los intentos de resucitar el indie español merecen ver la luz del día.