"Quédate a dormir" de M-Clan, otro intento desesperado de capturar la efímera esencia del rock envalentonado, pero quedándose a medio camino, como un imitador de segunda categoría de los Cazafantasmas del rock sureño Lynyrd Skynyrd. Esta canción es la confirmación sonora de que Carlos Tarque siempre aspiró a ser una suerte de Rod Stewart ibérico, pero se quedó en un karaoke incompleto. La letra es un tour de force del cliché rock al nivel de un adolescente con su primera guitarra acústica. A uno le queda claro que si esta es la cúspide del rock español contemporáneo, nos quedaríamos más satisfechos en un maremágnum de superficialidad arrepentida con Alejandro Sanz, al menos su pretenciosidad no busca esconderse en ropajes del rock clásico. Escuchar esta canción me hace anhelar el virtuosismo de un grupo tan "sofisticado" como Los del Río, y créeme, eso dice mucho.