"Famous Blue Raincoat" de Leonard Cohen, esa encantadora oda al tedio por milésima vez. Aquí tenemos a Cohen, el poeta laureado del gafapastismo musical, con su voz que suena como si Nick Cave le hubiera dado una patada a Bob Dylan y los dos hubieran acabado leyendo una carta de suicidio. La canción supuestamente narra un triángulo amoroso, pero con la misma vitalidad que tendría una ameba recitando a Proust; es lo que pasa cuando tomas prestadas dosis interminables de existencialismo barato. La atmósfera lúgubre de arpa y cuerda es como si Antony and the Johnsons hubieran tenido una depresión post-party; el resultado es una canción para los que piensan que Joy Division tocaban merengues. En fin, otra visión melancólica de un mundo que estaba mucho mejor dibujado en menos tiempo y con más genialidad por gente como Lou Reed y sus Velvet Underground. Al menos, Cohen merece una ovación... por dejarnos claro que cuando algo es aburrido, lo sigue siendo aunque venga envuelto en una gabardina azul supuestamente "famosa".