"Imágenes de Ayer" de la Tuna Magisterio de Sevilla. ¿Qué puedo decir de una canción que, en su mediocre afán de nostalgia, parece más un torpe refrito de las horas más sombrías de Mocedades que una verdadera exploración emocional? Su letra es un intento vacío de evocación que hace que las balbuceantes baladas de Camela parezcan poesía lírica de alto nivel. Y la ejecución, por favor, un amasijo de guitarras y voces desenfrenadas, como si un coro de gatos flamencos desafinados hubiera invadido la escena. Si la industria musical fuera un museo, esta pieza ocuparía una polvorienta esquina al lado de otras reliquias olvidables, con la Tuna de Sevilla tocando en un bucle tan interminable como innecesario. Que Alejandro Sanz, con todas sus limitaciones, pueda ponerse de pie y decir que ha innovado con comparación a esto, nos dice mucho sobre las ruinas en las que yace nuestro panorama musical actual.