"Sabes que Sabes" de la Tuna de Medicina de Sevilla es el típico compendio de clichés folclóricos que flotan en la nebulosa del tedio musical universitario. Se presenta como una oda a la mediocridad envuelta en capas de voces que glorifican la pereza creativa; es como si los miembros hubieran inspirado profundamente en la naftalina de un armario lleno de trajes regionales. Pretenden una euforia ancestral estilo "Viva la Vida" de Coldplay, pero se quedan en una burda imitación de una serenata de resaca. La Tuna de Medicina rezuma ese aroma rancio de nostalgia fingida que hace que cualquier seguidor de lo innovador prefiera tragarse un disco entero de trombón experimental que enfrentarse a esta sobredosis de convencionalismos auditivos. Si todavía hay alguien buscando emoción en una tuna, sugiero que busquen en los pasillos vacíos de una conferencia de Biología Marina. Serán experiencias igual de inspiradoras.